En nuestra lengua, como en muchas otras, algunas palabras desaparecen y aparecen otras nuevas. Si bien es cierto que esto sucede porque el uso de una palabra se ha reducido tanto que  tenemos otras que cumplen esa función, no parece que esto vaya pasarle al vocablo acercanza.

En el DRAE se define como ‘proximidad, relación’ e indica que es ‘anticuado’. Algunos académicos habían decidido desecharla y no luchar, así, por su supervivencia. Sin embargo, otros, al percibir la belleza de la palabra, se propusieron usarla en artículos y ficciones con tal que vuelva a entrar en circulación.

El profesor de Literatura Española, Fernando Valls, en su blog (La nave de los locos), ha decidido empezar una campaña a favor de su utilización, titulándola “Pro acercanza”. Se publican microrrelatos, poemas visuales y aforismos donde aparece esta palabra.

Desde aquí me sumo a su iniciativa para volver a darle vida a este vocablo, y os animo a que la empecéis a utilizar.