Hace un mes decidí leer la novela El amor en los tiempos del cólera de Gabriel García Márquez, con motivo del estreno de la película basada en esta novela. Siempre es un placer leer una historia de este calibre, no sólo por su temática, el de los amores contrariados, sino por el arte de escribir de “Gabo”. Es de esos libros que saboreas hasta el final, que no te importa leer un párrafo una y otra vez. Márquez tiene el poder de transportarte con su escritura a los lugares más exóticos (pienso también en Cien años de soledad) y al corazón de los personajes con tal facilidad que parece que vas flotando mientras él te va indicando el camino.
La versión fílmica de la obra auguraba éxito; primero, por la archiconocida temática del libro, y, segundo, por el despliegue de actores que la iban a protagonizar: Javier Bardem (Florentino Ariza), Giovanna Mezziogiorno (Fermina Daza), Fernanda Montenegro (Tránsito Ariza)…, aunque se barajó la posibilidad de que actuarán personalidades como la de Angelina Jolie, Antonio Banderas, Johnny Deep o Natalie Portman.
El productor de la película Scott Steindorff, que había leído años antes la novela y se había quedado fascinado, comunicó al novelista colombiano la intención de hacer una versión fílmica de su obra. Ante la negativa de éste, Steindorff adoptó una posición muy parecida a la del protagonista de la novela, Florentino Ariza: no dejó de insistirle hasta que le diera el sí.
El propio director Mike Newell dejó claro que deseaba ser fiel al libro, y le prometió a Márquez que no haría una versión “hollywoodense” de su historia. Creo que la película recrea bastante bien los lugares y los ambientes descritos en el libro; los diálogos y algunas expresiones, en particular, son fieles al libro. La adaptación física de los personajes es más que correcta. De Florentino Ariza se dice en el libro que es dispuesto, alto, bien vestido, y también “feo, pero lleno de amor” (le dice Hildebranda a Fermina), y el actor Javier Bardem retracta admirablemente al personaje; su actuación es, personalmente, la mejor de la película. El personaje Florentino Ariza (adolescente), protagonizado por Unax Ugalde, creo que merece una mención aparte. Su actuación es impecable, y su extraño pero cierto parecido con Javier Bardem en la película da credibilidad a la historia. El personaje de Fermina Daza está representado por la actriz italiana Giovanna Mezziogiorno, cuya actuación está al nivel de las grandes actrices del panorama cinematográfico.
En definitiva, aconsejo a todos los que les guste la buena novela, la de perfecta escritura, que lean esta maravillosa y admirable historia. Que lo hagan con tranquilidad y que le dediquen el tiempo que esta novela se merece. Y, por último, que el orden de elección sea este: el de primero la novela y luego la versión fílmica.
De momento, os dejo con el trailer de la película.
Si mi filólogo oficial me lo recomienda, yo lo leo, está claro.
Y mira que a mí siempre me han dado miedo las versiones fílmicas de los grandes clásicos… Como ejemplo está la película de Mortadelo y Filemón, me llevé un chasco…
¡Porque supongo que nadie negará que el grandioso Francisco Ibáñez no es uno de los grandes!
Y volviendo al libro de Gabo (¿Gabo no es el muñeco ese que sale en los Simpson y rivaliza en la televisión con Krusty?), me encanta esa historia de “el amor está por encima de todo”, es ciertamente inspirador.
Hay mucha gente se acaba rindiendo y diciendo que el amor para siempre no existe, pero yo soy de la teoría de que hay que luchar por conseguirlo.
Un abrazo para mi osgiliath!
Sólo diré -ya que no he leído el libro reseñado- que don Francisco Ibáñez es el escritor -vivo o muerto- que más me ha hecho disfrutar con la lectura. Y conseguido que incorpore a mi vocabulario habitual palabras y frases que me acompañan desde hace 20 años, más que lo que consiguió nunca escritor alguno del Siglo de oro, o de otro siglo menos brillante.
Es uno de mis dos escritores vivos preferidos. ¡¿Para cuándo el Príncipe de Asturias?!.
Pondré a la cola a El amor en los tiempos del cólera.
Saludos.
Tienes razón Óscar,
yo con 12 añitos ya conocía insultos como “lepidóptero estrábico” o “paquidermo”, que no podía utilizar con mis compañeros por riesgo a ser linchado.
¿Y qué me dices del trato de respeto? Siempre de “usted” a todo el mundo, incluso entre ellos, que hace años y años que se conocen.
Así da gusto.
Una película pesada, no me gusta el clasicismo
Creo que este es de los pocos libros que aún no he leído de Gabriel García Márquez por eso no me quise ver la película, porque prefiero leelo antes de verlo en cine, aunque ya tengo la película y la banda sonora…
Pelís sobre libros de Gabriel García Márquez me he visto una además de esta y otra donde Gabo fue el guionista, una adaptación de Edipo Rey.
Bonito y muy entretenido tu blog.
P.D. feliz comienzo… lo de Chérnobil no deja de sorprenderme, justo esta mañana me estuve viendo un documental sobre eso.
Me alegro que os hayáis decidido a leerla. No os decepcionará. Además, Boone, si quieres te la puedo dejar.
De hecho, el amor nunca es para siempre. Al menos, no el amor compartido, o mutuo, o correspondido, como queráis llamarlo. Y el tipo de amor que aquí se compara con el cólera, tampoco. Es como una enfermedad angustiosa y destructiva de la que sólo queda una salud frágil, tte destriza un tiempo, pero después aprendes a sobrellevarla, sin morirte. Bueno, cuanod lo hayáis leído hablamos,
que no os lo quiero estropear…
Un beso
Gracias Blavatsky! Tus comentarios son siempre bien recibidos.